La comprensión social.
El desarrollo de los niños en edad escolar depende de los adelantos en la cognición social, es decir, en la comprensión del mundo social. Los niños comienzan a comprender que otras personas están motivadas por sus pensamientos y emociones. Pero la teorización temprana de los preescolares tienden a equivocarse, porque su captación de otros puntos de vista es bastante limitado y frágil.
Durante los años escolares, la teoría de la mente evoluciona hasta llegar a una perspectiva compleja y polifacética. Los progresos cognitivos permiten a los niños entender que la conducta humana no es simplemente una respuesta a los pensamientos o deseos concretos. En cambio, ven a la conducta como acciones influidas, al mismo tiempo, por una variedad de necesidades, emociones, relaciones y motivos.
Un estudio realizado con niños de 4 a 10 años tenían que mirar dibujos y les preguntaban cómo respondería la madre y por que. Ellos se centraron en sus respuestas sólo en la conducta inmediata, mientras que los niños mayores reconocieron las implicaciones y las posibles consecuencias de la conducta.
Los niños más pequeños tienden más a fijarse en al conducta observable y no en los motivos, los sentimientos o las consecuencias sociales. Los niños mayores agregan tres elementos más:
- Entienden la motivación y el origen de diversas conductas
Pueden analizar el impacto futuro de cualquier acción que pueda emprender una persona.
Reconocen los rasgos de la personalidad y los usan para predecir las reacciones futuras de una persona.
A raíz de su nueva cognición social, los niños controlan mejor sus emociones. Pueden distraerse mentalmente para no ponerse inquietos durante un concierto aburrido. También pueden ocultar o alterar las tendencias innatas. Esta nueva compresión de sí mismos los lleva directamente a mejores habilidades sociales para ser niños menores temerosos, menos propensos a desatar peleas y más capacitados para concentrase a medida que maduran
No hay comentarios:
Publicar un comentario